La identidad de la parvularia en su trayecto de formación Estudio en la Carrera de Pedagogía, mención Parvularia de la UPS-Q

Presentamos los resultados de la investigación La identidad de la parvularia en su trayecto de formación Estudio en la Carrera de Pedagogía, mención Parvularia de la UPS-Q realizada por Verónica Di Caudo en el año 2009.

“El saber del maestro, generado fundamentalmente, a partir de su cotidianidad, de la repetición y regularidad del quehacer, se torna espontáneo cuando no se plantea
su problematización, su reflexión crítica.”
(Achilli, 1987).

Introducción

Las estudiantes de la Carrera de Pedagogía, especialización Parvularia perciben la docencia como vocación; el gusto por los niños y el deseo de instalar un Centro Educativo parecen ser, en general, los únicos motivos para estudiar la Carrera. Diferentes representaciones y supuestos comunes de distintos discursos (socioculturales, familiares, docentes…) colaboran en la formación de una identidad vocacional más que profesional en los/las estudiantes que se preparan como futuros/as docentes parvularias.Otras imágenes que circulan en el sentido común de muchos, tienen que ver con parvularias/os atrapadas/os en aspectos expresivos y personales, por encima de los didácticos y limitadas/os por “intuiciones” a la hora de decidir y definir su práctica pedagógica. Existen, además, otras identidades falsas que sobrevalorizan la docencia en este nivel y la parvularia es vista desde posturas altruistas para entregar su vida en pro de una infancia feliz. Debe ser alegre, sana, vital, linda y joven, y, además y por sobre todo, la profesora es una segunda mamá que debe cuidar a los niños como sus madres lo harían en casa. Ha sido ampliamente estudiado que la construcción del concepto de maestro se ha forjado en sucesivas transformaciones sociales. La función docente fue considerada por mucho tiempo como un “sacerdocio”, unido a lo vocacional, a la entrega y al sacrificio (Pérez, 1995). En los años sesenta -con la influencia de la perspectiva racionalista- se visualizó al docente como un “técnico”, y desde la década de los noventa, se asiste a una revitalización del concepto “profesional” docente. El énfasis está puesto en la función de construcción de la profesión por parte del propio docente, destacando la importancia de conceptos de “desarrollo profesional” y “autonomía profesional” (Ávalos, 1996).

La identidad del docente forma parte de su identidad social y se concibe como una “definición de sí mismo”, de qué hace el docente, de cómo ellos viven subjetivamente su trabajo. El concepto surgió de investigaciones realizadas acerca del trabajo del profesor en relación a los cambios operados en los contextos en los que él labora. Esta perspectiva se inscribió en líneas teóricas y sociales críticas significando una revalorización social e histórica para la profesión (Schön, 1992; Hargreaves, 1996; Rivas Flores, 2000). Para Dubar (1991), una identidad profesional constituye una construcción social más o menos estable según el periodo y surge tanto, de un
legado histórico como de una transacción. “La identidad docente es una construcción dinámica y continua, a la vez, que social e individual, resultado de diversos procesos biográficos y relacionales, vinculados a un contexto (…) particular en el cual esos procesos se inscriben” (Vaillant, 2007: 4).

La identidad se construye mediante un proceso de aprendizaje, un diálogo continuo entre el proceso individual y la cultura. La interacción de lo público, lo privado y lo individual y colectivo en el sujeto y el medio en el que vive, le permiten conformar su identidad en los planos de lo priva do e individual, pero no sin intervención de lo público y colectivo (Rivas Flores, 2000; Müller, 1998). Estas ideas posibilitan entender a la identidad desde una línea sociocultural. Perspectivas sociológicas reconocen la identidad desde la diferenciación de los individuos entre sí (Goffman, 1970) por las particularidades de las trayectorias o biografías (Giddens, 1994). La influencia de los procesos socio-históricos y desplazamientos por el espacio social inciden en la imagen de sí mismos (Ojeda, 2006).

Desde este marco referencial, este trabajo investigativo tuvo el objetivo de describir los discursos que construyen y modelan la identidad de las/los estudiantes que se forman para la enseñanza del Nivel Inicial y explorar algunos quiebres o modificaciones que puedan aparecer durante ese trayecto formativo1. La intención es aportar a la comprensión de la identidad que tiene la profesión docente, específicamente del Nivel Inicial, en su trayecto de formación.
Algunas preguntas que condujeron la investigación fueron las siguientes: ¿Cómo van construyendo la identidad profesional las estudiantes de parvularia? ¿Cuál es la imagen del rol docente elaborada durante el trayecto de formación? ¿Existen diferencias en cómo perciben su identidad al inicio de la carrera y hacia la finalización de la misma? ¿Cuáles son los factores de mayor influencia en la constitución de dicha identidad? ¿Qué mirada tienen los docentes formadores? ¿Qué identidad genera el discurso docente universitario? ¿Existe un perfil que las alumnas esperan lograr a través de los años de formación? ¿De dónde surge? ¿Qué discursos construyen
la subjetividad de una parvularia?

La motivación que impulsó la realización de la investigación partió de la propia experiencia como docente, así como de la necesidad de dar respuesta a las actuales inquietudes y retos que se plantea la docencia universitaria y específicamente, la Carrera de Pedagogía en la Universidad Politécnica Salesiana.Muchos de los cuestionamientos han sido compartidos con otros colegas durante largo tiempo, en reuniones de docentes y capacitaciones. ¿Cómo mejorar la formación? ¿Qué hacer ante las dificultades y falencias con las cuales los universitarios entran al nivel de educación superior? ¿Por qué en muchas estudiantes se observa más una “infantilización” que una adultez en la manera de asumir la Carrera? La investigación se realizó recopilando discursos orales, escritos y gráficos de estudiantes de primero y séptimo nivel, de docentes y de la oferta curricular de la Carrera, utilizando instrumentos de observación, encuestas y entrevistas desde un abordaje cualitativo con un diseño exploratorio.

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Investigacion ciencia y sociedad tomo 2

¿Qué hacen, que piensan y qué esperan los/las jóvenes? Acción social, representaciones y expectativas sociales de jóvenes en Quito

Presentamos la presentación de resultados de la investigación Acción social, representaciones y expectativas sociales de jóvenes en Quito elaborada por René Unda y Daniel Llanos en el año 2009.

 Introducción

En América Latina y, más específicamente en el Ecuador, la población es mayoritariamente joven y las proyecciones demográficas muestran señales de que esta tendencia no presentará variaciones significativas en los próximos 20 años (CEPAL, 2001, Boletín demográfico; SIISE, 2002; SIJOVEN,2006). La juventud, como una categoría analítica (concepto) y como una realidad empírica (condición transitoria de la persona, expresiones estadísticas) ha sido, generalmente, objeto de representaciones bastante dispersas, discontinuas, fragmentadas y adultistas por parte de la sociedad en su conjunto, lo cual dificulta enormemente no solo una adecuada comprensión
de su compleja realidad sino que, sobre todo, imposibilita acciones que puedan tener efectos e impactos que los beneficie. El Estado y la sociedad difícilmente han podido comprender e interpretar las transformaciones de la juventud como producto de las transformaciones de la sociedad. La problemática juvenil generalmente ha sido percibida como un “asunto de los jóvenes” exclusivamente, deslindando con ello responsabilidades que le compete a la institucionalidad -social y política- en su conjunto (Bourdieu, 1990: 171).

En el caso de la sociedad ecuatoriana, como en el de los diversos contextos de las sociedades empobrecidas, los jóvenes son percibidos como un problema social en sí mismo, incluso más allá de su posición y situación de clase y de su horizonte de expectativas, simbólico e identitario.Así, el joven es generalmente imaginado y representado por la sociedad como una amenaza, como alguien en quien no se puede confiar y, en el mejor de los casos, como actor potencial y futuro de un orden societal prefigurado por el adulto de hoy.

Bajo tales circunstancias la integración intergeneracional del joven en la sociedad se dificulta produciéndose una suerte de extrañamientos mutuos entre joven y sociedad como resultado de un desconocimiento de las específicas y particulares dinámicas de socialización que las diversas
agregaciones de jóvenes desarrollan. Tal desconocimiento determina y condiciona el carácter problemático y variable de las integraciones intergeneracionales,
las posibilidades de desarrollo adulto (que, por una parte, se resiste a dejar de ser joven juvenilizándose mediante el consumo y a través de mecanismos inconscientes y que, por otra, tampoco termina de hacerse adulto, prolongando indefinidamente su moratoria juvenil) así como las mismas posibilidades de realización del joven en su condición juvenil.

Ante el notorio déficit de estudios que, en el Ecuador, den cuenta de lo que los jóvenes hacen (acción social), piensan (imaginarios y representaciones) y esperan (expectativas sociales) desde una perspectiva del/la joven y de la juventud como hecho social, se considera que la presente investigación aparece pertinente de cara a la utilización de sus resultados como insumos de política pública y política social dirigida a los jóvenes pero, sobre todo, como una posibilidad válida para la comprensión de lo que los/las jóvenes hacen, piensan e imaginan y esperan/desean de la familia, el sistema educativo, el Estado y los medios de comunicación masiva.

Considerando las dinámicas de socialización juvenil emergentes así como los espacios de convergencias identificatorias e identitarias juveniles predominantes, la investigación se centró en cinco tipologías de jóvenes, considerando sus posibles mixturas, según rango de edad, género y situación socioeconómica.
• Jóvenes hijos/as de migrantes.
• Jóvenes de formas asociativas religiosas.
• Jóvenes de movimientos políticos (juventudes políticas).
• Jóvenes de formas asociativas musicales (“galaxia musical”).
• Jóvenes estudiantes.

Esta tipología general se deriva de un doble criterio: a) la problemática migratoria como un hecho social de incidencias dramáticas en el Ecuador y b) las búsquedas/pertenencias identitarias a determinados colectivos con fines religiosos, políticos y estético-musicales como espacios principales de construcción identitaria de los jóvenes. Se impone, entonces, un muestreo significativo o cualitativo por atributos y levantamientos etnográficos basados en métodos de observación (Spradley, 1980: 63).
Objetivos

1. Explicar la producción social de juventud en la sociedad actual a partir de la identificación y análisis de las determinaciones y condicionamientos
socioeconómicos, políticos y culturales presentes en los contextos particulares a investigar.

2. Caracterizar y explicar los tipos y modelos de acción (colectiva, social) que se construyen y expresan desde los diversos segmentos poblacionales de jóvenes (hijos de migrantes, juventudes políticas, grupos ligados al ámbito religioso, “galaxia musical” y estudiantes) y sus incidencias en distintos ámbitos de la sociedad.

3. Contribuir a la comprensión sobre las similitudes y diferencias identitarias entre las tipologías y las diversas formas asociativas de jóvenes a partir del análisis de sus haceres, ideas y expectativas en los ámbitos escogidos para este estudio.

Preguntas de Investigación

¿Qué acciones desarrollan las diversas formas asociativas juveniles seleccionadas para el estudio con relación al espacio familiar, al sistema
educativo, a los medios de comunicación y al sistema político? ¿Por qué?

¿Qué representaciones tienen las diversas formas asociativas juveniles seleccionadas para el estudio con relación al espacio familiar, al sistema educativo, a los medios de comunicación y al sistema político? ¿Por qué?

¿Qué expectativas tienen las diversas formas asociativas juveniles seleccionadas para el estudio con relación al espacio familiar, al sistema educativo, a los medios de comunicación y al sistema político? ¿Por qué?

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Investigacion ciencia y sociedad tomo 2

Estado de Situación de la Niñez Trabajadora 2010-2011. Estudio Exploratorio en: Bolivia, Chile, Colombia, Ecuador, Guatemala, Nicaragua, Paraguay y Perú

Estudio auspiciado por la Agencia Canadiense para el Desarrollo Internacional, a través de Save the Children. Realizado por tres investigadores del CINAJ, René Unda (Coordinador), Daniel Llanos (Autor), Francisco Ortiz (Asistente de Investigación).

STC niñez trabajadora

A continuación se muestra el Resumen Ejecutivo del Caso de Ecuador. Descargue el texto completo en el siguiente enlace:

SCC-ESTADO-DE-LA-NINEZ-TRABAJADORA

CASO ECUADOR 

RESUMEN EJECUTIVO
El presente estudio centra su interés en el escenario general en el que se  desenvuelven los niños trabajadores, muestra los rasgos estructurales  característicos de la precarización laboral que la sociedad del capital  experimenta de modo general en la actualidad. Y, en tal dirección, varias de las  dinámicas de las que son sujetos los niños y niñas que trabajan, representan, probablemente, problemas comunes que experimentan niños y niñas trabajadores que habitan otros contextos.

No obstante, desde una perspectiva de particularidad y atendiendo a las  cuestiones planteadas en la presente investigación, es preciso indicar que en el
caso ecuatoriano la situación de la niñez trabajadora se inscribe en un conjunto  de condiciones sociopolíticas, algunas de las cuales referimos para una mejor
comprensión del objeto de estudio en la actualidad.  La primera y quizás la más relevante es el marco de sentido y el marco  normativo que, no sin severas dificultades, se ha instalado institucionalizada y  progresivamente en el gobierno de la “Revolución Ciudadana” desde enero de  2007. A la percepción social, cada vez más extendida, de que la sociedad  ecuatoriana es una “sociedad de derechos” y de que el estado es el garante  principal de aquello, debe agregarse la entrada en vigor de la Constitución del
Sumak Kawsay (Buen Vivir) en septiembre de 2008, en la cual niños, niñas y  adolescentes son declarados sujetos de máxima prioridad del estado  ecuatoriano, unitario y plurinacional.

Bajo el enfoque de derechos, el marco normativo del estado ecuatoriano  promueve también la erradicación del trabajo infantil, según las directrices
establecidas por los organismos rectores de los Derechos de la Niñez a nivel  mundial y regional. En este cometido, las instituciones responsables de velar
por el cumplimiento de tales derechos, ya desde la década de 1990, impulsaron  diversas iniciativas en favor de la erradicación del trabajo infantil. Entre los
principales efectos de estas iniciativas destacan el notable posicionamiento del  discurso de la erradicación del trabajo infantil a ultranza y, estrechamente
vinculado a este efecto, la escasa presencia de espacios donde pueda  debatirse ampliamente sobre las condiciones que configuran el fenómeno  social que vincula a los niños con el trabajo.

El Informe que presentamos constituye un esfuerzo de carácter exploratorio  con un registro marcadamente descriptivo desprovisto de pretensiones
analíticas. Lo que hemos resumido someramente en estas líneas  introductorias, no tiene otro propósito que ofrecer algunas pistas de encuadre  que permitan guiar la lectura de los datos e informaciones recopiladas y, sobre  todo, inferir comprensiones iniciales sobre por qué se producen dichos datos e
informaciones en el contexto de una sociedad como la ecuatoriana.

NIÑEZ TRABAJADORA

Retomando los datos proporcionados por el informe del 2006 (Informe Nacional  que presentó un análisis profundo de los resultados de la encuesta modular de
trabajo infantil llevada a cabo por el INEC (Instituto Nacional de Estadística y Censo) en cooperación con la OIT) comprobamos que aproximadamente 662.665 niños y adolescentes entre 5-17 años se encuentran ocupados en  actividades económicas y, a medida que aumenta la edad, se visibiliza un  incremento importante en la magnitud de su participación en dichas  actividades. Niños y adolescentes participan de actividades laborales en un  20%, versus un 12% de participación de niñas y adolescentes. Es importante señalar que estos datos corresponden a un rango etario comprendido entre los  5 y17 años.

Datos proporcionados por el UNICEF en el año 2011 indican que en el Ecuador se encuentran cerca de 370.000 niñas y niños trabajadores. Este número  corresponde al 13% de la población entre 5-17 años, dato que contrasta  significativamente con el presentado por el Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) en el año 2006.

ACTIVIDADES LABORALES

En los sectores de construcción y transporte predomina la actividad de los  niños, mientras que el sector de servicios domésticos se encuentra constituido
mayoritariamente por niñas. Tomando como punto de referencia el informe  nacional sobre trabajo infantil publicado por INEC y OIT en 2006, las  principales actividades que realizan los niños y adolescentes giran alrededor de  actividades primarias tales como la agricultura, la ganadería, la silvicultura y pesca. La mayoría de la población infantil se desempeña laboralmente en  relación con las actividades de orden primario, esto sobre todo porque el trabajo es un elemento vinculador con sus padres, quienes realizan dichas labores.

Por otro lado y en relación a la vulnerabilidad del niño en su incursión en  actividades laborales, encontramos que del total de niños trabajadores, es  decir, de 662.665 niños de entre 5-17 años, 465.203 (70.20% del total) realizan  trabajos peligrosos en coherencia con el Convenio numeral 182 de la OIT sobre  las peores formas de trabajo infantil. En la medida que aumenta la edad, las retribuciones laborales mejoran y dicha mejora actúa como incentivo para dedicar más horas al trabajo. Es importante subrayar que en las áreas rurales los niños tienen una incorporación prematura al mercado laboral en comparación con sus contrapartes de las zonas urbanas. Así, encontramos un 12,7% en zonas rurales frente a un 1,2% en zonas  urbanas de niños que se encuentran vinculados a actividades laborales. Cabe
señalar que estos porcentajes corresponden a rangos etarios de 5 a 9 años de  edad. (INEC: 2006).

Los niños de los hogares que declararon poseer tierras destinadas al uso agropecuario, tienen una probabilidad significativamente mayor de estudiar y trabajar que aquellos que provienen de hogares sin tierras agrícolas. Lo que  nos plantea una nueva interrogante que circula alrededor de la relación existente entre propiedad y trabajo infantil.

EDUCACIÓN

Un 12% de todos los niños entre 5-17 años (473.793) no se encuentra dentro del sistema educativo. En relación con esto encontramos que hay un 20,7% de niños rezagados en el nivel de educación básica. Y, en relación con el trabajo, la asistencia escolar es significativamente menor entre los niños que trabajan que entre aquellos que no realizan ninguna actividad laboral. Si bien la tasa de asistencia escolar de los niños y adolescentes que no trabajan entre 5 y 17 años es de 92,5%, tan solo el 65% de los que participan en actividades económicas tiene la posibilidad de asistir a la escuela. En comparación con quienes no trabajan, los niños trabajadores ingresan tardíamente al sistema escolar.

Una de las causas importantes para que un adolescente o niño asista o no a la escuela, son las horas de trabajo, ya que el número de horas destinadas a las actividades productivas y laborales determina en buena medida las  posibilidades de asistir a la escuela, trabajos peligrosos o enmarcados en las  peores formas de trabajo; incluso una incursión de pocas horas a la semana,  implica una reducción en la participación en el sistema educativo. Mientras que  el 92,4% de los niños y adolescentes que realiza actividades económicas por  menos de 14 horas a la semana, son capaces de asistir a la escuela, dicho indicador se reduce al 40,4% cuando trabajan 28 horas o más a la semana.

SALUD 

Del total de los cerca de 675 mil niños, niñas y adolescentes entre 5-17 años  que tuvieron algún trabajo en los últimos 12 meses, aproximadamente 34.162  (5,1%) sostiene haber sufrido alguna lesión o enfermedad a causa del trabajo.  No se encuentran grandes diferencias en función del área de residencia, pero  sí en el sexo, son los niños quienes presentan mayor vulnerabilidad a enfermedades y lesiones. Las lesiones y enfermedades más frecuentes son  lesiones superficiales y heridas, además de problemas respiratorios,  representando el 74%.

Si bien un 53% de los niños y adolescentes entre 5-17 años dejó de asistir a la  escuela como producto de la lesión o enfermedad, únicamente un tercio recibió
atención médica, dejando a un alto porcentaje de niños sin la debida atención  médica. Paralelamente a estos datos, tenemos un reducido porcentaje de niños
y adolescentes que utiliza equipo de protección laboral.

PARTICIPACIÓN Y ORGANIZACIÓN DE NIÑEZ TRABAJADORA

Cabe recalcar que la organización y participación de niños, niñas y  adolescentes trabajadores se canaliza en dos instancias: NATs y Naciones Unidas en coordinación con Unicef y OIT. Según Cristiano Morsolín (2009), el Encuentro de Nats y Secretaría de Pueblos, Movimientos Sociales y participación ciudadana 2009; representa un primer acercamiento entre los Nats organizados del Ecuador con el Gobierno de Rafael Correa. La ministra Manuela Gallegos recibió a los niños, niñas y adolescentes trabajadores con el fin de escuchar directamente de ellos sus percepciones, quejas y dudas. Luego de la reunión, la ministra prometió emprender acciones en conjunto con Nats para garantizar el cumplimiento de los derechos de niños y niñas. La participación de los niños, niñas y adolescentes del Ecuador es una de las prioridades MIES-INFA, por lo cual se promueve espacios para que estos participen y opinen sobre los temas que les afecten, también genera movilización social, para ello desarrolla una serie de mecanismos vinculados al desarrollo de las capacidades de los actores sociales, familias, comunidades, niños, niñas y adolescentes, institucionesy otros actores sociales.

DERECHOS HUMANOS Y DERECHOS DEL NIÑO

Dentro del plano normativo, la actual Constitución de la República del Ecuador y el régimen del Buen Vivir, considera a los derechos de los niños, niñas y jóvenes como parte vital para su desarrollo en la sociedad. El gobierno ratificó los derechos de la población, en un marco de igualdad y justicia. En este sentido, las políticas y normativas actuales amparadas en la Constitución, ratifican y amplían el reconocimiento a los niños, niñas y adolescentes como protagonistas de hoy, como sujetos de derechos ahora, desplazando la concepción tradicional de los niños como actores del futuro.

METAS DEL MILENIO 

Un 69,33% del total de niñas y niños vive en condiciones de pobreza y sólo un 7,3% de niños entre 0-4 años de las franjas más pobres tienen acceso a la educación inicial. (INEC 2006). Ecuador exhibe un panorama nada alentador en materia de educación, cuyas tendencias acusan políticas educativas divorciadas de las necesidades concretas de la comunidad.

POLÍTICAS Y PLANES DE LOS ORGANISMOS INTERNACIONALES

El apoyo internacional para la prevención y erradicación del trabajo infantil, en términos de política internacional y relaciones internacionales, se ha canalizado en la institucionalidad de Naciones Unidas en articulación con la OIT y en coherencia con programas como la IPEC (Programa Internacional para la Erradicación del Trabajo Infantil).

CONVENCIÓN DE LOS DERECHOS DEL NIÑO

Ratificado por el Ecuador en el año de 1989, luego de lo cual se incorporaron sistemáticamente políticas y programas orientados a la protección de los niños,
niñas y adolescentes y en esta medida a regular lo relativo a lo laboral y la admisión de este sector al empleo.

PLANES DE ACCIÓN PÚBLICA POR LA NIÑEZ TRABAJADORA

La nueva y reformada Constitución de la República del Ecuador aprobada en septiembre de 2008 consagra y refuerza los derechos fundamentales de los
niños y adolescentes del Ecuador, considerándolos adicionalmente como  grupos de atención prioritarios. Teniendo en cuenta lo mencionado el Artículo
44 señala: “El estado, la sociedad y la familia promoverán de forma prioritaria el desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes, y asegurarán el ejercicio
pleno de sus derechos; se atenderá al principio de su interés superior y sus derechos prevalecerán sobre el de las demás personas”.

El Artículo 46 establece la adopción por parte del estado de una serie de medidas de protección para los niños y adolescentes incluyendo la protección de la
explotación económica.

Planes como el Plan Nacional de Prevención y Erradicación del Trabajo infantil
(PETI) promovidos por el Gobierno de Rafael Correa articulados al Plan
Nacional de Desarrollo 2007-2010, hoy Plan Nacional para el Buen Vivir, que
orientan la acción del gobierno durante los próximos años.

ERRADICACIÓN DEL TRABAJO INFANTIL COMO POLÍTICA DE ESTADO 2011

En junio del 2011 la Asamblea Nacional declaró peligroso el trabajo infantil en las calles, con 96 votos el Pleno de la Asamblea resolvió que debe erradicarse
esta problemática, la misma que debe ser incorporada en las políticas del Estado con carácter prioritario.

Respecto a los exhortos y convenios del comité de Ginebra, Ecuador ha ratificado los siguientes:
– Código del trabajo.
– Convenio 182 de la OIT (sobre las peores formas de trabajo infantil).
– Convenio 138 de la OIT (edad mínima de admisión empleo).
– Convenio Internacional sobre los derechos del niño (CIDN).

Jóvenes, Culturas y Poderes

Resumen del texto coordinado por Germán Muñoz y elaborado por  investigadores del grupo de investigación “jóvenes, culturas y poderes”, editado por Siglo del Hombre, U. de Manizales y CINDE. Uno de los capítulos es elaboradfo por René Unda investigador del CINAJ.

jovenes culturas y poderes

La relación entre los términos jóvenes, culturas y poderes define todo un programa de trabajo investigativo y una agenda de saberes indispensables para el rediseño del proyecto de país. Para pensarnos como colombianos y latinoamericanos hace falta ubicarnos en el ojo del huracán: los jóvenes se inventan a sí mismos desde su soledad, “biografías atrapadas por la contingencia” y “artificios de huida”, en medio de disputas simbólicas con las cuales manifiestan su “malestar” frente a la sociedad contemporánea, mediante formas de expresión que se vuelven grito, placer y cuerpo.

De ahí surgen las preguntas acerca del sujeto joven que se está constituyendo en las últimas décadas y la forma cómo se le aborda por parte de los estudiosos. Las prácticas cotidianas de los mismos jóvenes testimonian procesos de subjetivación a través de los cuales se convierten en agentes socioculturales que enfrentan el poder desde nuevas formas de acción: ¿Por dónde pasan hoy la(s) agencia(s) juvenil(es), la elaboración y articulación de afirmaciones en torno a un “yo joven”, en contextos cada vez más precarizados y desinstitucionalizados? ¿Cuál es su capital político, su horizonte biográfico, su opción de esperanza, su inscripción en las estéticas del consumo y el mercado? Esta obra busca brindar herramientas para responder a estos y otros interrogantes sobre el sujeto joven.

Feminización de la migración y papel de las mujeres en el hecho migratorio

Resumen del artículo elaborado por Sara Victoria Alvarado y René Unda, publicado en la Revista Latinoamericana de Ciencias Sociales, Niñez y Juventud.

Resumen 

Las transformaciones del mercado de trabajo, a escala global, han determinado cambios en la demanda del tipo de fuerza de trabajo requerida desde los centros de generación de tal demanda. La feminización del boom migratorio Quito-Madrid 1998-2001 instaló nuevas subjetividades ancladas en cambios en las relaciones de poder entre hombre-mujer (concebidos desde la categoría rol de género) en el contexto de la dinámica familiar y en torno de un radical viraje de las valoraciones acerca de la importancia de separarse o no de los hijos e hijas y de la familia. Se considera que los campos conceptuales de género, poder y subjetividad son los que mayores posibilidades analíticas y explicativas ofrecen para la comprensión del papel de la mujer progenitora- madre en el hecho migratorio.

Descarga la publicación completa aquí:

Feminización de la migración y papel de las mujeres en el hecho migratorio

La investigación acción participación como metodología para temáticas de subjetivación y voluntades políticas y ciudadanas

Resumen del artículo Presentado por Luis Herrera.
La metodología no es estrictamente un campo que se detiene en el aprendizaje académico de una disciplina. No se intenta desmerecer en lo más mínimo los esfuerzos que se realizan dentro de los currículos y pensum de estudio respecto a los métodos y técnicas de investigación. En esta propuesta la metodología es también tomar partido por opciones políticas. Bajo esta directriz, se destaca las perspectivas de las ciencias sociales que toman partido por el cambio social y estructural y no por las que apelan a una esencia neutral  e inexistente.
El conocimiento científico conlleva utilidad y razón de ser para corrientes como el marxismo. Este es un legado que no debe despreciarse desde facilismos epistemológicos,  sumamente excluyentes, que se posicionaron como paradigmas luego del fracaso de los regímenes socialistas en la Unión Soviética y en la Europa del Este. Defender la pertinencia de aquellos  socialismos  considerados “reales”, sería una tarea absurda. Lo que se plantea es recuperar ese espíritu de articular a la ciencia como interpretación de la realidad, que fomente y se aplique en prácticas transformadoras de realidades sostenidas en estructuras de dominación, sean de clase, género, generación, etnia o cualquier tipo de coloniaje racista, primacía patriarcal-héterosexual y privilegio  adultocéntrico. Bajo esta línea analítica, la investigación debe corresponder a la perspectiva científica por la emancipación social y la construcción de procesos interculturales, más que de igualdad[1].
Lo recientemente expuesto puede provocar confusiones innecesarias. El planteamiento metodológico es más amplio que los ámbitos y linderos de la ciencia; es decir, se basa en el diálogo de saberes y no en visiones que pretenden patrimonializar la exclusividad en cuanto a la verdad  sobre  los hechos sociales, por más que se inspiren en el mayor grado de objetividad a través de la interpretación[2]. Resulta muy oportuno conectar al diálogo con la ciudadanía; dos conceptos y prácticas muy comunes al mundo de la antigua Grecia, pero sin superponer las posturas socráticas-platónicas-aristotélicas sobre las sofistas. Se intenta, entonces, poner en una perspectiva dialógica y polífónica los aportes de la pluralidad de democracias (conforme a cada sociedad, como lo sostuvo el sofista Protágoras) con la definición de polis de Aristóteles (muy rescatada por Hanna Arendt), debido a su protagonismo  de la acción desde lo político. En resumen, el conocimiento debe gestarse en esos intensos diálogos entre Sócrates y cada uno de los sofistas.
Cuando se sostiene el diálogo de saberes como un paradigma legítimo y de contundencia actual, se está incluyendo a diversas formas de construir conocimientos y prácticas.  Como lo sostuvo Hume, el científico no debe dejar  de ser hombre, pero tampoco  debe excluirse la perspectiva científica, como claramente lo afirmó Fals Borda. Tanto seres comunes y corrientes, como para la variedad de científicos. Se enfatiza en esta consideración, porque la realidad no puede ser concebida solamente desde la racionalidad, sino en combinación con una integridad de otras facultades: la corporalidad y la emotividad, muy al estilo de Spinoza, Schopenhauer, Nietzsche, Deleuze y por una amplia y heterogénea gama de actores-actoras sociales, sus creencias,  conocimientos, experiencias y prácticas.
Es oportuno mencionar que la metodología creció con la etnografía. Al respecto, son ilustrativas las contribuciones de los interaccionistas simbólicos o etno-metodólogos (Garfinkel, Blumer, entre otros)  y de la antropología posestructural (Geertz, Clifford, Rosaldo, entre otros). La corriente de los interaccionistas simbólicos ya posicionó con valor de objetividad a las versiones que los actores-actoras sociales tienen de su propio contexto, a lo que llamaron reflexividad. Los antropólogos posestructuralistas, en cambio, relativizaron a lo científico y proyectaron al conocimiento como subjetividad-emotividad, incluso, fuera de los ámbitos de la ciencia, la racionalidad y la universalidad.  Ser partidario de una línea de trabajo resulta limitante y parcial al tratarse de problemáticas de complejidad como las sociales; consecuentemente, es preferible optar por las propuestas más integradoras. En esa tónica, la investigación-acción-participación latinoamericana, logró una adecuada coherencia entre lo racional-emocional, entre el sujeto-objeto, entre la teoría- práctica, entre el conocimiento-política, entre la ciencia-saberes y entre metodología-participación. No creo factible  siempre aplicar la propuesta metodológica de la iap, pero si referenciar sus aportes como  una perspectiva epistémica que se dirige a aprender de los actores-actoras sociales, como también a generar conocimientos críticos y procesos de lucha política.
[1] La interculturalidad se sostiene en la construcción permanente del compartir poder, no como una utopía que se logra algún momento, sino como procesos abiertos al consenso-disenso, a la pluralidad-universalidad, a la nacionalidad-plurinacionalidad, a la ancestralidad-modernidad,  a la armonía-conflicto, es decir, no existe una última y final esencia de lo social, por más igualitaria y paradisíaca que se la conciba.
[2] Esta es una postura defendida, con mucha prolijidad, por Max Weber.

Consumos adolescentes: nuevas racionalidades (des) integrativas y estrategias de las diferencia desde el mercado

Resumen del texto escrito por René Unda para la Revista Universitas.

Ensayo sociológico publicado en el año 2005 en la Revista Universidas de la Universidad politécnica Salesiana que analiza el comportamiento de consumo de los y las adolescentes y las dinámicas condicionantes del mercado a las que ellos y ellas se ven sujetos; sobre este punto el autor menciona que “El ser joven o adolescente en la sociedad actual está determinado, en primer término, por el funcionamiento del mercado y su lógica de reproducción” (Unda, 2005: 63). En este trabajo el autor ensaya también posibles tópicos de análisis para futuras investigaciones y hace algunas recomendaciones como “El consumo de los adolescentes merece ser comprendido (…) trascendiendo o complementando el análisis de clase social y de clase de edad” (Unda, 2005: 61).

Para la elaboración de este texto el autor revisó archivos bibliográficos y filmográficos sobre el tema, encuestas e investigaciones de campo.